Qué son los costos fijos
Son los gastos que pagás todos los meses aunque ese mes no vendas nada: alquiler, luz, gas, internet, monotributo, el contador, las suscripciones, la publicidad. Se diferencian de los costos variables, que crecen con cada unidad que producís.
Cómo calcularlos
- Revisá tres meses de gastos (resúmenes de tarjeta, transferencias, facturas) y anotá todo lo que se repite.
- Pasá los anuales a mensuales dividiéndolos por 12.
- Sumá todo: ese es el número que tus ventas tienen que cubrir cada mes antes de ganar un peso.
Ejemplo: alquiler $ 120.000, servicios $ 35.000 y un seguro de $ 240.000 al año, que son $ 20.000 por mes. Total: $ 175.000 por mes.
Cómo repartirlos en el precio
Cada producto tiene que cubrir su parte. La forma más simple es por unidad:
Con $ 175.000 y 500 unidades por mes, cada unidad carga $ 350. Si tus productos llevan tiempos muy distintos (una torta decorada no es un alfajor), repartilos por hora de trabajo: con 160 horas son $ 1.093,75 por hora, y cada producto carga según las horas que lleva.
Usá las unidades de un mes normal, no las de tu mejor mes: si calculás con 800 unidades y vendés 500, los gastos fijos no se cubren.
Gastos que se suelen olvidar
- Comisiones fijas de la cuenta del banco o de la billetera virtual.
- Suscripciones chicas: dominio, almacenamiento en la nube, apps de diseño.
- El mantenimiento de equipos y la reposición de utensilios.
- Gastos anuales: seguros, habilitaciones, renovaciones.
Con el total del mes podés calcular cuántas unidades necesitás vender para cubrirlo con la calculadora de punto de equilibrio.