Cómo calcular el costo de una receta
El costo de una receta es la suma de lo que cuesta cada ingrediente en la cantidad que usás, no del paquete entero. Para cada uno hacés una regla de tres:
Las dos cantidades tienen que estar en la misma unidad. Si compraste 1 kg de harina a $ 1.200 y usás 300 g, primero pasás el kilo a gramos: $ 1.200 ÷ 1.000 g × 300 g = $ 360. La calculadora hace esa conversión sola entre kilos y gramos, litros y mililitros, y metros y centímetros.
Del costo de la receta al costo por porción
Sumá todos los ingredientes, agregá lo que no es ingrediente y dividí por lo que rinde:
En el ejemplo de la calculadora (cookies de chocolate con precios ilustrativos), los ingredientes suman $ 4.525, la mano de obra $ 3.000 y el packaging $ 1.200: $ 8.725 por tanda. Si la tanda rinde 24 cookies, cada una cuesta $ 363,54. Con un margen del 50 %, el precio sugerido es $ 727,08 por cookie, o $ 730 redondeado.
Qué suele quedar afuera (y no debería)
- La merma. Lo que se pela, se recorta o se pega en el bol también lo pagaste. Cargá como cantidad usada lo que consumís de verdad, no lo que queda en el plato.
- Tu tiempo. Una receta de dos horas no cuesta lo mismo que una de veinte minutos, aunque lleve los mismos ingredientes.
- El packaging. Una caja o un pote pueden costar más que varios ingredientes juntos.
- Los costos fijos. Gas, luz y alquiler no se ven en la receta, pero se pagan. Sumá su parte por unidad en la calculadora de precio de venta.
Con el costo por unidad resuelto, podés revisar qué margen te deja tu precio actual con la calculadora de margen de ganancia.